¿Pero, cómo ayudan los aceites esenciales a
solucionar esto?
Loyda
Víquez nos comenta que desde que su nieta nació, nunca ha utilizado
antibióticos cada vez que se resfría, para esto usa el aceite Ortho Ease tanto
en la espalda como en los pies y en caso de fiebre le aplica Menta en la
columna.
Mientras
tanto, Patricia Monge nos comentó que el año pasado mi hijo estuvo mal de la
garganta y ya eran muchos días y no tenía seguro ni dinero para llevarlo al médico,
yo trabajo con aceites y hago macerado de aceites y solo tenía menta y aceite
de ciprés recién macerado, frote el pecho y replexología podal con macerado de ciprés,
así como inhalaciones de menta y en 4 días él ya se sentía mejor.
María
Cristina Gómez, también nos comentó que utiliza los aceites de RC y Thieves con
miel para ayudar a curar a sus hijos.
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Menta: Se utiliza para reumatismo, infecciones
respiratorias, infecciones virales, problemas digestivos, entre otras. Es un
anti-inflamatorio, antitumoral y alivia el dolor.
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Tomillo: Es uno de los aceites más antiguos, es
altamente antimicrobiano, antifungicida y antiviral. Ayuda a enfermedades
infecciosas, problemas cardiovasculares y hepatitis.
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Orégano: Poderoso antiviral, antibacterial,
antifungicida, es un antiinflamatorio.
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Eucalipto radiata: Sirve para infecciones
respiratorias, virales, combatir el herpes, además es un expectorante.
Puede aplicar estos aceites ya sea inhalando de
manera directa de 3 a 5 veces por día o dispersando los aceites de 2 a 3 veces
por día, según sea necesario.
Así mismo puede aplicarlos de manera oral,
realizando gárgaras de 3 a 6 veces por día o de manera tópica, diluyendo 50-50
de los aceites y masajeando de 1 a 3 gotas en cada una de las siguientes áreas:
frente, nariz, mejillas, parte inferior de la garganta, pecho y parte superior
de la espalda, de 1 a 3 veces al día.